Aunque comúnmente se piensa que la ginecomastia, desarrollo exagerado de las mamas masculinas, sea un problema poco habitual, lo cierto es que muchos hombres padecen esta condición. Un problema que les afecta negativamente a nivel emocional, creándoles inseguridad y baja autoestima.
La ginecomastia consiste en un desarrollo exagerado de las mamas en el hombre. En estos casos, las mamas masculinas cuentan con una apariencia bastante similar a las mamas de la mujer. Por este motivo, este término significa “mamas similares a las de la mujer”.
Efectivamente se trata de un problema poco conocido en la sociedad, pero muchos hombres la padecen. Muchos afectados coinciden en señalar que les supone no solo un problema estético sino emocional, puesto que les crea baja autoestima y poca o ninguna confianza en sí mismos.
Aunque la cirugía para la ginecomastia es efectiva en la mayoría de los casos, y generalmente no suele presentarse ninguna complicación, sí es aconsejable conocer un poco más sobre los diferentes riesgos de la ginecomastia.




La cirugía para adelgazar reduciría el riesgo de infartos
Además, no solo se reduce el exceso de peso, sino que se disminuye el riesgo de padecer otras enfermedades directamente relacionadas con la obesidad, como la diabetes o el cáncer.
No obstante, hoy nos llega una nueva noticia en relación a los beneficios de esta cirugía.
Y es que según un reciente estudio llevado a cabo en Suecia por investigadores de la Facultad de Medicina de la University of Utah, en Salt Lake City, la cirugía contra la obesidad disminuiría el riesgo de infarto o accidente cerebrovascular.
Los datos del estudio se basan en una investigación realizada en Suecia con más de 4.000 personas obesas, que entre los años 1987 y 2001 la mitad se realizaron una cirugía bariátrica con bypass gástrico, mientras que la otra mitad siguió el tratamiento de rutina.
Durante 15 años los investigadores controlaron a los pacientes para determinar cuántos tendrían un infarto o un accidente cerebrovascular.
El equipo observó que los pacientes operados eran un 30% menos propensos a tener un primer infarto o ACV que el otro grupo y tenían la mitad del riesgo de morir por esa causa.
Sea como fuere, aunque los primeros datos son bastante importantes, es cierto que de momento no se conoce exactamente cómo perder peso reduciría el riesgo cardíaco en aquellos pacientes con obesidad.
LEER MÁS»